martes, 10 de noviembre de 2009

De paseo por Tübingen

Como mi nuevo jefe es la neta (siempre me consigo jefes fregones) me dejó faltar el viernes de la semana que llegó Ana. Ese día amaneció nublado y chispeando pero no íbamos a permitir que se alteraran nuestros planes de ir a visitar la "altstadt" (ciudad vieja, osea la parte mas antigua de la ciudad que igual que en México está en el centro). Salimos medio tarde de la casa y nos fuimos caminando pa conocer bien mis rumbos, por lo que nos echamos unos 35 minutos en bajar de mi cerro. El primer lugar que visitamos fue el Alter Botanisches Garten (jardín botánico antiguo), que ahora es un parque por donde pasa una rama del Neckar y que dad su cercanía con la Uni siempre está lleno de estudiantes (es algo así como un pulpote).



Anita en el puente del Alter Botanischer Garten


El altstadt de Tübingen es chiquito, como la ciudad, pero debido a que nunca fue objeto de bombardeos durante la segunda guerra mundial prácticamente todos los edificios son antiguos y originales. Las calles son estrechas y están conectadas por pequeños callejones. Dice mi jefe que hay tantos callejones que 20 años después de que se mudó a la ciudad sigue descubriendo callejones de vez en cuando.



Una de las casas mas antiguas de la ciudad



Calle cerca de la marktplatz



Detalles de dos diferentes edificios en la ciudad




Yo buscando la ruta al castillo en el mapa





Ana subiendo al castillo por un callejón




Yo subiendo al castillo por un callejón


El Schloss Hohentübingen (Castillo alto de Tübingen) fue construido en el año 1037 y fue escenario de varias batallas de la época reformista e incluso fue asediado, sin éxito, por el ejercito francés. Se encuentra en lo alto de una de las montañas de la ciudad y a pesar de que conserva su estructura de fortaleza militar fue transformado en residencia en una de tantas remodelaciones. Actualmente el castillo pertenece a la Universidad de Tübingen que lo usa para reuniones académicas y congresos ademas de que es la sede del departamento de arqueología y del museo de historia antigua. Tiene además una capilla protestante donde a veces se casa la gente, un club de arqueros medievales y una colonia de murcielagos en el sotano. Además como lo mencioné en mi primera visita fue el lugar donde Friedich Miescher descubrió el DNA.



Escultura moderna en el patio del castillo. 
La frase tiene inspiración del movimiento reformista 
"Ustedes que de ella están lejos"



Yo en la entrada delantera del castillo



Ana entrando por la puertita de los guardias




En el patio del castillo



Ana con el letrero que conmemora el descubrimiento del DNA



Yo con el letrero que conmemora el descubrimiento del DNA




Ana en el castillo, al fondo se ve el Neckar



Yo en el túnel de acceso posterior



Los árboles que se ven al fondo están en la isla del Neckar (Neckar Insel) que visitamos mas adelante




Ana asomándose por una almena


Luego de visitar el castillo bajamos por el otro lado del cerro para dirigirnos hacia el Neckar, el río que cruza la ciudad y que tiene en medio una isla donde se puede caminar. A principios de octubre ese río es escenario de una carrera de patitos de hule que desgraciadamente no pude ver debido a la fecha en la que llegué a vivir a Tübingen. También hay una carrera de las lanchas tradicionales, las Stocherkähne, en las primeras semanas de junio. Para llegar al río desde el castillo debemos pasar por una callecita que lo bordea y donde se encuentran muchas de las casas mas antiguas de la ciudad.








El Neckar y su isla



Ana, el Neckar, las casas de Tübingen y las Stocherkähne






Lo primero con que se topa uno en la Neckarinsel es con este horroroso palomar



Ana, el Neckar y las Stocherkähne desde la Neckarinsel


Las casas antiguas que bordean el Neckar


Luego de visitar la isla y el Neckar fuimos al parque de la ciudad a ver patos al lago (dicen que en verano llegan cisnes) y como ya era tarde nos regresamos a la casa a comer. En el camino pasamos por la Neue Aula de la Universidad, el edificio sede de la Universität Tübingen.



Yo, el lago y el castillo al fondo



Ana en la Neue Aula de la Universidad


Bonus 1: Ferretería que vende trampas para ratones



Bonus 1: El domingo a las 3 de la tarde Ana sale hacia Marburg







1 comentario:

  1. Accidentalmente me tropecé con estas imágenes que ustedes tomaron en Tübingen. Yo siento por eta ciudad un cariño especial, la conocí allá en 1971 mientras hacía un viaje por Europa, mientras vivía en Buenos Aires. Trabé amistad con una persona de allí y al cabo de 15 años volví de paseo. Ahora, cuando resido desde hace años en Barcelona, he vuelto y la encontré encantadora, como siempre. El Nëckar, el puente y el "frente de Tübingen" son una postal viviente. EDGAR

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