domingo, 24 de abril de 2011

On the road/An der Lahntalradweg!

Uno de las grandes pasiones alemanas es la bicicleta. Es un medio de transporte muy socorrido y por lo mismo las ciudades están completamente adaptadas a este. La mayoría se precia de tener una buena red de bicipistas y el respeto de los automovilistas raya en el miedo a pasarte a 5 mts de distancia.  Y bueno, así como se puede cruzar una ciudad en bici, resulta que también es posible cruzar Alemania en bici! a lo largo y ancho del país hay una inmesa y bien organizada red de bicipistas al rededor de la cual se desarrolla una industria turística de gran importancia. Durante todos nuestros viajes en tren podíamos ver a los ciclistas de aquí para allá y se nos antojaba muchísimo vivir esa experiencia.
Luego de investigar un poco por la red nos enteramos que por Marburg corre una de las rutas mas famosas del país: El Lahntalradweg (El Camino de Bicicletas del Valle del Lahn) es una ruta de 245 kms que inicia el brote del Rio Lahn y termina en Koblenz, donde el Lahn se funde con el Rhein y normalmente se recorre en trechos de 50-80 kms durante 5 a 7 dias. Como nosotros solo teníamos un día elegimos recorrer el trecho entre Marburg y Gießen que mide 35 kms y que el tren tarda aproximadamente 25 minutos en recorrer.


El sábado muy temprano fuimos a la tienda que renta bicis en Marburg y por 18 euros rentamos 2 bicicletas con cascos por todo el día y partimos de inmediato hacia Gießen. El trayecto de ida fué muy relajado, el camino está perfectamente marcado y en cada cruce que podría resultar las señales dejaban claro que camino había que tomar.

Puente de Ferrocarril a las afueras de Marburg

Autofoto en la parada de descanso de Lollar
En Lollar
El Lahn a 8 kms de Gießen
Rana Ciclista
Después de 4 hrs de viaje llegamos por fin a Gießen. Ahí esperabamos encontrar un buen Biergarten para descansar y comer antes de volver a Marburg pero simplemente no había ninguno! pa empeorar las señales del Radweg desaparecieron en cuanto entramos a la ciudad así que tuvimos que conformarnos con encontrar un clarito sombreado en un parque y sentarnos un rato a descansar, tomar agua y comer algunas semillas.
Descansando en Gießen
Terminando el descansito emprendimos el regreso a Marburg, pensando en la cerveza fria que nos esperaba en el refri y que la carencia de Biergartens en Gießen nos había negado. Como ya nos conociamos el camino esta vez pusimos mayor atención a los detalles y creo que disfrutamos mas el paseo, por eso tenemos mas fotos!

Colmenas en el bosque
Campos de Flores


El Lahn
Ana sobre un puente en del Lahn


Mal gusto en figuras de jardín, un sello alemán!
Para nuestra sorpresa, y a pesar de que ahora el camino era de subida, esta vez hicimos una hora menos  de camino (seguramente impulsados por la promesa de cerveza esperando en Marburg) y pronto estabamos a las afueras de la ciudad.

RE a las afueras de Niederweimar


Finalmente, tras 70 kms recorridos en 6 hrs de viaje llegamos a Marburg y después de un baño, un par de Radlers y dos Flammkuchen nos quedamos completamente dormidos...

sábado, 12 de marzo de 2011

Fantakuchen

Una característica  que ha pasado desapercibida del estereotipo básico de los alemanes es su afición por los pasteles. No hay alemán que no sepa hacer al menos un pastel y practicamente siempre les quedan buenísimos. Hay pasteles para cada temporada del año, para cada región del país y están siempre presentes en cada evento social.  El primer contacto que tuvimos con la obsesión alemana de pasteles fué muy indirecta por medio de Susi y Evi Brom que horneaban unas delicias en México (pero que nunca relacionamos con su lado Austriaco-Alemán). Ya que nos mudamos a Alemania hemos comido pastel al menos dos veces al mes ya que cualquier pretexto es bueno para que un alemán cocine un pastel y lo lleve al lab. Entre los pasteles memorables que hemos comido aquí está en pastel de Sahne-Banane (crema y plátano) de la mamá de Otto, el pastel de frutos rojos de la mamá de Andrea y la tarta de Kirsch-Mohn-Marzipan de la esposa de Günther.
 Naturalmente después de estar expuestos a esta obsesión pastelera por mas de año y medio decidimos que ya era hora de intentar hacer un pastel propio y para nuestros primeros pininos elegímos un pastel típico de las fiestas infantiles: El fantakuchen! sip, en el nombre lleva su ingrediente estrella, y aunque suene un poco raro verán que solo es un pretexto pa que los niños coman un poco de fruta:

Ingredientes del pastel Fantakuchen:
2 huevos
1 taza de azucar
1/2 paquete de azucar de vainilla (es como azucar mascabado con escencia de vainilla)
1 1/2 tazas de harina de trigo
1 cucharita de polvos para hornear
1/2 taza de aceite
1 taza de Fanta

Ingredientes de la cubierta del Fantakuchen:

5 mandarinas (las alemanas son muy chiquitas, de las mexicanas deben bastar 3)
1 taza de Sahne (crema)

1 cucharadita de Sahnesteif (Estabilizador de crema, es pa que la espuma no se corte ni se baje, no se si haya en México)
1 taza de Schmand (Crema Acida)
1/3 taza de azucar
1/2 taza de Fanta
Canela

Preparación del Fantakuchen:
1.- Salir a caminar al bosque al menos durante 4 hrs (el wandering es otra tradición alemana que disfrutamos desde México gracias a la familia Brom) la caminata además de abrir el apetito ayudará a liberarse de culpas posteriores.
2.- Mezclar todos los ingredientes del pastel sin que queden grumos y vertir en un molde para pastel.
Estabilizador de crema, Azucar de vainilla y Polvos de hornear
Fanta alemana, notese que aquí es amarilla y no naranja

3.- Hornear en un horno precalentado a 175 grados centigrados durante 20 minutos o hasta que el pastel esté bien cocido (el nuestro tardó 30 minutos) y dejar enfriar. Mientras el pastel se hornea es bueno seguir la regla de Tati de limpiar todos los utensilios para no ir acumulando montañas de trastes sucios.

Pastel horneado
4.- En lo que el pastel se enfría pelar las mandarinas y partirlas en gajos

5.- Cuando el pastel esté frio desmoldar y cubrir con las mandarinas. Preparar la crema para cubrir el pastel mezclando la crema, el azucar, la fanta y el estabilizador y batir hasta que espese. A continuación añadir la cremaácida y batir hasta que se incorpore.
Ana Laura cubriendo el pastel con mandarinas Y haciendo la crema al mismo tiempo! Si no comparten su habilidad culinaria pueden hacer primero una cosa y luego otra!
6.- Una vez cubierto el pastel con las mandarinas cubrir con la crema
Pa que no digan que no ayudé!

7.- Refrigerar el pastel cubierto durante 15 minutos y aprovechar para poner café y lavar los trastes de nuevo (como decía Tati)
Lavando trastes con la weißbier a un lado
8.- Sacar el pastel del refri, cubrir con canela en polvo y tomarle una foto

9.- Disfrutar en pareja con un cafecito. Contenido calórico: Un chingo, pero si salieron a caminar por el bosque por la mañana no van a sentir nada de culpa porque za prequemaron las calorias que se van a empacar! (Y es así que descubrimos la relacion entre las obsesiones alemanas por el wandering y los pasteles)



Agradecimientos: A David por el robot y el molde de pastel y a Fred por enseñarnos a tomar café en platos de sopa!

lunes, 10 de enero de 2011

Berlín: Museuminsel

El tercer día en Berlín también fue día de museos.Como casi todas las ciudades alemanas Berlín es cruzada por un río, el Spree. En este hay una isla en la que los alemanes han estado construyendo museos. En la museumisland (etimología obvia) posee 5 museos:

  • Neues Museum (Museo nuevo) - Historia egipcia e historia antigua europea
  • Alte National Galeria (Antigua galería nacional) -  Arte clásico
  • Pergamon Museum - Guarda la reconstruccón del altar de Pergamon, de la Puerta del Mercado de Mileto  la Puerta de Ishtar  y una colección de arte islámico.
  • Bode Musuem  - Esculturas, arte bizantino y colección de monedas
  • Altes Museum (Museo antiguo) -Antiguedades Griegas
El Rio Spree,  el Bode Museum, un ICE en el puente ferroviario y al fondo el Pergamon Museum. Tantas cosas que me gustan de Alemania en una sola foto! 
La misma foto desde la otra orilla del río y viendo hacia el otro lado. Tren RE (regional express) y al fondo la torre de televisión.
Dado su enorme acervo y el valor cultural de este, la Museuminsel esta catalogada por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad aunque desgraciadamente mucho de este se perdió o fué dañado durante la segunda guerra mundial (los rusos también se clavaron unas cosas como botín de guerra). Entrar a cada museo cuesta 10 euros, pero se pueden comprar diferentes pases que abaratan el costo, por ejemplo, un pase para los 5 museos por un día cuesta 19 euros. El Neues Museum requiere además una reservación (gratuita por internet) ya que al ser tan visitado es necesario regular los flujos de personas. Nosotros hicimos nuestra reserva a las 10 am (primer horario de entrada) para así forzarnos a llegar temprano y aprovechar el día al máximo y aún así solo alcanzamos a visitar los primero 3 de la lista antes de que nos dieran las 6 de la tarde (hora de cierre). Nuevamente no tomamos una gran cantidad de fotos, simplemente se nos olvida entre tanto ver y leer pero pongo algunas de las mas bonitas que tomamos.
Colección Egipcia del Neues Museum

Colección Egipcia del Neues Muesum

Colección Egipcia del Neues Muesum
Pergamon Museum
Puerta de Ishtar en el Pergamon Museum

Puerta del Mercado de Mileto en Pergamon Museum
Neues Museum
Cuando nos corrieron de los museos ya había obscurecido pero no podíamos simplemente volver al hotel ya que era nuestro último día completo en Berlín y faltaba mucho por ver. Aprovechando que teníamos pase de transporte ilimitado tomamos el metro para ir a ver la Rathaus de Berlín y la famosa torre de televisión que levantó el gobierno de la RFA. Desgraciadamente toda esa zona estaba en obras, solitaria y sucia así que no pudimos disfrutarla plenamente pero logramos tomar un par de fotos bonitas de las cosas mas interesantes. Seguramente cuando acaben las obras el area será mcuho mas disfrutable.



 Caminamos a la estación del S-Bahn y nos dirigimos al memorial del muro de Berlín.  Cuando uno está en la ciudad se da cuenta de cuanto lastimó a los Berlineses (y al resto de Alemania) esa pared; Una de las cosas que aprendimos del museo de historia alemán es como aunque Alemania es un pais mas joven que México  (se invento en el siglo XX!) en realidad ha existido como tal en la mente de los alemanes desde hace varios siglos. A pesar de que lo que hoy es Alemanía estuvo conformado por varios reinos los alemanes siempre se concibieron como un solo pueblo con sus tierras (Los Deutches que viven en Deutchland). El muro dividió fisicamente (y violentamente) a ese pueblo y a su tierra (algo que ninguna guerra entre reinos germánicos nunca logró) y el dolor que eso les causó puede verse en cada referencia que se hace del muro (Mañana hablamos del holocausto) y nos queda claro que cuando la gente dice que los alemanes son frios es porque no han tenido la oportunidad de entender la forma en que los alemanes expresan sus sentimientos (muy muy diferente a como lo hacemos los mexicanos). 




Finalmente nos fuimos caminando por la Friedrich Strasse, una avenida comercial con boutiques y agencias de autos y aprovechando es aspecto multicultural de la ciudad cenamos una rica comida vietnamita acompañada de dos buenas cervezas alemanas.